ITV desfavorable: qué puede hacer el cliente y cómo lo resuelve tu taller
Una ITV desfavorable significa que el vehículo tiene uno o más defectos graves que hay que corregir y volver a inspeccionar. El vehículo no queda inmovilizado: puede circular, pero solo para ir al taller o al domicilio y volver a la estación.
En 2025, según AECA-ITV, el 81% de los vehículos inspeccionados pasó favorablemente. Casi uno de cada cinco, por tanto, salió con un papel en la mano y un problema que resolver. Ese papel es una de las mejores oportunidades de captación que tiene un taller, y casi nadie la trabaja.
Los tres resultados posibles
Favorable. El vehículo pasa. Puede tener defectos leves anotados, que no obligan a nada más que a subsanarlos por sentido común.
Desfavorable. Hay al menos un defecto grave. El vehículo debe repararse y volver a inspección. Puede circular con las limitaciones que veremos.
Negativa. Hay un defecto muy grave: riesgo directo e inminente para la seguridad. El vehículo no puede circular por sus propios medios y debe salir de la estación en grúa. Circular en esas condiciones puede suponer una sanción de hasta 500 €.
La diferencia entre desfavorable y negativa es la que más confusión genera en el mostrador. Un cliente que llega diciendo “me han suspendido la ITV” puede estar en cualquiera de los dos supuestos, y las consecuencias son muy distintas. Pídele el informe antes de opinar.
Cuánto tiempo tiene para volver
El plazo general para subsanar y volver a inspección es de dos meses desde la primera inspección. Dentro de ese plazo, la segunda inspección solo revisa los defectos que motivaron el rechazo, y tiene una tarifa reducida o gratuita según la estación y la comunidad.
Si se pasa de ese plazo, la inspección vuelve a ser completa y se paga entera. Es decir: el cliente que se despista pierde dinero dos veces.
Y un matiz importante que conviene explicarle: el plazo de dos meses para volver no amplía la validez de la ITV, que sigue rigiéndose por la periodicidad que le corresponda al vehículo (tabla de plazos). Si su inspección venció el 10 de julio y fue el día 9 y salió desfavorable, desde el 11 de julio está circulando sin ITV en vigor a todos los efectos, salvo para los desplazamientos permitidos.
Si puede circular o no
Con un desfavorable, el vehículo puede circular exclusivamente para:
- Ir desde la estación al taller o al domicilio.
- Ir desde el taller o el domicilio a la estación para la segunda inspección.
No para ir a trabajar, ni para llevar a los niños al colegio, ni para irse el fin de semana. En la práctica muchos conductores lo hacen igualmente, pero conviene que sepan a qué se exponen: circular con una ITV desfavorable fuera de esos desplazamientos son 200 €.
Con una calificación negativa no hay desplazamiento permitido: grúa.
Cómo se convierte ese papel en trabajo para ti
Aquí está el negocio, y es un negocio con condiciones excepcionalmente buenas:
- El cliente tiene un problema definido y por escrito. No hay que diagnosticar a ciegas.
- Tiene una fecha límite real. La urgencia no te la tienes que inventar.
- Tiene una segunda inspección barata que perderá si se retrasa.
- Está desorientado. Casi nadie entiende el informe de la ITV a la primera.
Un cliente así no está comparando cinco presupuestos. Está buscando a alguien que le resuelva el marrón y le devuelva el coche a tiempo.
Lo que tienes que hacer para captarlo:
Léele el informe. Los códigos de defecto de la ITV son crípticos para un conductor. “Holgura en articulación de la dirección” no le dice nada. Explícale qué es, qué implica y qué cuesta. Cinco minutos de mostrador que valen una factura.
Dale un plazo concreto, no un “la semana que viene”. Su preocupación número uno es llegar a tiempo a la segunda inspección. Si le dices “el jueves lo tienes”, has ganado.
Ofrécele gestionar la cita de la segunda inspección. Es un detalle pequeño que cuesta dos minutos y que le quita de encima lo que más pereza le da.
Y comprueba el resto del coche. Está en el elevador y tiene la guardia baja. Si los defectos que trae son de alumbrado y ves que los neumáticos están en el límite, es el momento de decirlo: en dos meses tiene que volver a pasar por delante de un inspector.
Cómo hacer que ese cliente llegue a tu puerta
El cliente con un desfavorable en la mano sale de la estación y hace una de dos cosas: llama al taller de siempre, o busca en el móvil “taller cerca de mí” ahí mismo, en el aparcamiento.
Para el primer caso necesitas que alguien coja el teléfono. Un cliente en esa situación llama, y si le salta el contestador llama al siguiente de la lista. Es exactamente el escenario que describimos en cuánto dinero pierde tu taller por no coger el teléfono: una llamada con intención altísima que se pierde por estar debajo de un coche.
Para el segundo caso necesitas que tu ficha de Google esté bien montada y con reseñas recientes, que es lo que tratamos en la ficha de Google de tu taller.
Lo que mejor funciona: que no llegue a haber desfavorable
Todo lo anterior es gestión del problema. La jugada buena es la anterior: revisar el coche antes de que vaya a la estación, que es lo que explicamos en revisión pre-ITV.
Un cliente al que le evitas el desfavorable te ahorra a ti una reparación urgente y a él dos viajes, y se acuerda. Uno al que le arreglas el desfavorable te paga esa vez y probablemente no vuelva hasta el año que viene.
Para llegar antes que la estación hay que saber cuándo le vence a cada cliente, y avisarle con tiempo. Está todo en cómo avisar a tus clientes antes de que les caduque la ITV.
Resumen para el mostrador
- Desfavorable: defecto grave, dos meses para volver, circulación limitada a taller y estación.
- Negativa: defecto muy grave, grúa, no circula.
- La segunda inspección dentro de plazo es reducida; fuera de plazo se paga entera.
- El plazo de dos meses no prorroga la validez de la ITV vencida.
- Pide siempre el informe antes de dar un precio.