Verifactu en el taller: qué te obliga, desde cuándo y qué hacer ya
Verifactu es el sistema de la Agencia Tributaria que obliga a que las facturas se emitan con un programa que las registre de forma inalterable, encadenada y trazable. Afecta a prácticamente todos los talleres de España, y las fechas ya están cerradas.
Esto es lo que tienes que saber, sin tecnicismos.
Las fechas
- 1 de enero de 2027: obligatorio para sociedades (SL, SA, cooperativas y demás contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades).
- 1 de julio de 2027: obligatorio para autónomos y demás contribuyentes de IRPF que emitan facturas.
Durante 2026 el uso es voluntario. Es un periodo de pruebas, no una prórroga: el 1 de julio de 2027 llega igual.
Como el sector son en su mayoría autónomos y micronegocios —25.018 talleres autónomos según el Libro Blanco del Taller—, la fecha que le toca a la mayoría de los talleres españoles es julio de 2027.
Qué te obliga exactamente
No te obliga a facturar electrónicamente a tus clientes. Eso es otra cosa distinta que se confunde constantemente con esto.
Lo que te obliga es a que el programa con el que haces las facturas cumpla unos requisitos:
- Registro de facturación por cada factura emitida, generado en el mismo momento.
- Encadenamiento: cada registro incorpora una huella del anterior, de forma que no se puede eliminar ni modificar uno sin que se note.
- Inalterabilidad: no se puede borrar ni editar una factura ya emitida. Si hay un error, se rectifica con una factura rectificativa.
- Huella o firma electrónica en cada registro.
- Código QR en la factura, que permite al cliente verificarla.
- Conservación y accesibilidad de los registros para la Agencia Tributaria.
Hay dos modalidades: enviar los registros a la AEAT en tiempo real (modalidad “Verifactu” propiamente dicha) o conservarlos localmente con requisitos más estrictos de firma y custodia. La primera es más sencilla para un taller pequeño y es la que ofrecen por defecto casi todos los programas.
Lo que deja de valer
Aquí está la parte que afecta de verdad al taller pequeño:
Facturas hechas en Word o Excel: no valen. Una plantilla en la que rellenas los datos y guardas un PDF no cumple ninguno de los requisitos: es modificable, no encadena nada y no genera registro.
Talonarios de facturas a mano: no valen para quien esté obligado.
Programas antiguos sin actualizar: no valen. Si usas un programa de gestión de hace años que el fabricante ya no mantiene, no va a cumplir. Pregunta a tu proveedor ahora, no en junio de 2027.
Esto es lo que va a obligar a moverse a una parte importante del sector, en el que según CONEPA un 20% ni se plantea tener un sistema de gestión.
Las sanciones
Hay dos tipos y conviene distinguirlos:
Para el que usa un programa que no cumple: hasta 50.000 € por ejercicio.
Para el fabricante o comercializador de un programa que no cumple: hasta 150.000 € por ejercicio y por cada tipo de programa.
La segunda es la que te protege como comprador: los fabricantes de software tienen mucho más que perder que tú, y por eso todos se están adaptando. Pero la responsabilidad de usar un programa conforme es tuya.
Qué tienes que hacer, por orden
1. Averigua qué eres. ¿SL o autónomo? Determina si tu fecha es enero o julio de 2027.
2. Mira con qué facturas hoy. Si es Excel, Word o papel, vas a tener que cambiar. Si es un programa, pasa al punto 3.
3. Pregunta a tu proveedor de software, por escrito. La pregunta exacta: “¿Vuestro programa cumplirá el RD 1007/2023 y estará adaptado a Verifactu en la fecha que me corresponde? ¿Tiene coste adicional para mí?”
Pide la respuesta por correo. Si la contestación es vaga, es una respuesta en sí misma.
4. Si tienes que cambiar de programa, hazlo en 2026. No en 2027. Cambiar de sistema de facturación en un taller lleva su tiempo: migrar clientes, vehículos, tarifas, aprender a usarlo. Hacerlo con el plazo encima y sin margen es la peor forma posible.
5. Aprovecha para ordenar los datos. Si vas a migrar de todas formas, es el momento de meter bien las matrículas, las fechas de matriculación y los teléfonos de tus clientes. Esos tres campos son los que te permiten después saber a quién le toca la ITV, y es la diferencia entre tener una base de datos y tener un archivo de facturas. Está explicado en cómo avisar a tus clientes antes de que les caduque la ITV.
Qué mirar al elegir programa
Además de que cumpla Verifactu, que a estas alturas es un requisito mínimo y no un argumento de venta:
- Que la adaptación normativa esté incluida y no sea un módulo aparte que se paga.
- Que se actualice solo cuando cambie la norma.
- Que puedas exportar tus datos. Si mañana quieres cambiar, tus clientes y vehículos son tuyos.
- Que funcione en el móvil o en tablet, porque en un taller no siempre estás delante del ordenador.
- Que gestione matrícula y ficha de vehículo, no solo clientes. Un programa de facturación genérico no sirve igual que uno que entiende que un cliente puede tener tres coches.
Hemos escrito una guía específica sobre qué necesita de verdad un taller pequeño en programa de gestión para taller: qué necesitas y qué te sobra.
Lo que Verifactu no resuelve
Cumplir con Hacienda es obligatorio, no es una mejora del negocio. Un taller con Verifactu al día sigue perdiendo llamadas, sigue sin avisar de la ITV y sigue teniendo huecos en la agenda.
Es fácil confundir “me he modernizado” con “he cambiado el programa de facturas”. Son cosas distintas. El programa es la obligación; lo que hace que entre más trabajo es otra cosa, y está en cuánto dinero pierde tu taller por no coger el teléfono.
Aviso
La normativa fiscal cambia y los plazos de Verifactu ya se han modificado en el pasado. Antes de tomar una decisión, confirma las fechas vigentes en la sede electrónica de la Agencia Tributaria o con tu gestoría. Esto es una guía de orientación, no un dictamen fiscal.